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Si hay un tipo de lenceria erótica capaz de levantar la temperatura en la intimidad son los disfraces. La imaginación, la posibilidad de representar un escena o una fantasía con determinada persona y el placer ante determinada situación prohibida hacen de los disfraces, una de las prendas más utilizadas en los juegos sexuales de pareja.
Los roles adoptar y la gran variedad son un punto a favor. Los difraces eroticos de adultos ofrecen una amplia gama de opciones: disfraz de sirvienta, de policia y enfermera son los más tradicionales. El disfraz de colegiala levanta la temperatura por su condición de pecado y los de guerrillera y pirata buscan lo salvaje y aventurero.
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